Sobre Mi

Mi nombre es Saritashakti y soy graduada en ciencia del Yoga en Bihar School of Yoga India.

Viví allí como residente durante tres años aprendiendo del karma Yoga y los estudios personales. La vida en un Ashram es muy intensa. Todas las emociones están amplificadas y la energía del Guru te ayuda en tu evolución espiritual.

Mi relación con Swamiji fue muy especial desde el primer momento. Lo conocí en Mayo
del 2000. Recuerdo encontrarme con él y quedarme impresionada por su intensa mirada y fuerza. Conectamos de inmediato y se me concedió el privilegio de poder pasar tiempo
con él. Me dio mi nombre espiritual, “Saritashakti energía fluyendo”. El nombre espiritual es tu Dharma, el deber hacia ti mismo. Así soy yo, fluyo con la energía de la vida.

Swamiji me dijo que tenia que ir a la India a hacer la formación y así lo hice. Fueron 3 increíbles y intensos años en los que tuve la posibilidad de conocer mis fortalezas, debilidades, ambiciones y necesidades tal como dice la práctica del Swan.

Durante la formación, a parte del conocimiento de las posturas Hatha Yoga y de las clases
de Yoga Nidra, también teníamos clase sobre filosofía, anatomía, libros sagrados y
mantras.

Desde Satyananda Yoga Ashram Italia, Swami Anandananda pidio mi apoyo en la organización del Yoga Festival en Venecia. El haber colaborado ya en la organización de 3 programas de Yoga internacionales así como el hecho de ser italiana fue de gran ayuda para ellos. Fue una experiencia muy enriquecedora. Viví durante cinco meses sola con él en el ashram pasando el día dedicada al Karma Yoga y a la organización del evento en el que participaron más de 900 personas venidas de diferentes partes del mundo. (todos los
Acharyas de Satyananda Yoga, profesores de Yoga)

Mi vuelta a la India después del programa fue distinta. Al poco tiempo tuve una lesión en
el menisco. Todos los sanniasin teníamos karate por la mañana. Yo ya no podía andar y
empecé a tocar el harmonium y cantar mantra. Swamiji me dijo de ir a vivir en Yoga Arroya, un edificio que en este momento solo vivía Amaji ( la madre de Swamiji) y una Sanniasin que se encargaba de cuidarla.

Amaji solo hablaba hindú y cada sábado venían a leerle el Srimad Bhagavata Mahapurana, un libro de escritura sagrada que explica también los diferentes Yuga. Según las escrituras védicas, los cuatro iugas forman un ciclo de 4 320 000 años (un maja-iuga, o ‘gran era’), que se repite:

Satyá-iuga (‘era de la verdad’). Era de oro,
Duapára-iuga (‘segunda era’). Era de plata
Tretā-iuga (‘tercera era’). Era de bronce 
Kali-iuga (‘era de riña’). Era de hierro, la época en la que nos encontramos ahora.

Amaji me invitaba a la lectura del libro y pidió que se hiciera en inglés. Empecé a pasar
tiempo con ella, me enseñaba fotos de Swamiji cuando era pequeño y me hizo conectar
con el rol de la madre. Al cabo de un tiempo tuve que dejar el ashram. Mi rodilla necesitaba otras intervenciones que me llevaron hasta Uruguay. Allí iba a empezar mi destino como madre.

La maternidad, sin duda, es un trabajo personal muy importante. Me alegro de llevar ya
11 años en este crecimiento gracias a mi hijo Prem ( amor in hindú) empecé a enseñar
yoga a los niños e hice una formación para maestros para introducir el yoga en las escue-
las que fue reconocida por el departamento de educación del gobierno de Cataluña. Impartimos la primera clase de yoga en España en horario lectivo. El hecho despertó un interés mediático que mereció que Tv3, la televisión de Cataluña, hiciera una cobertura informativa de la experiencia.

Después de 18 años dedicados a la enseñanza y al crecimiento personal, sigo dedicándome a compartir el yoga en todos sus aspectos. En mi opinión el yoga es una de las herramientas más poderosas para mejorar nuestro interior. También es un reflejo de nuestra manera de ver las cosas con una mirada más positiva.

El Hatha Yoga o posturas nos ayudan a mejorar la flexibilidad en el cuerpo , permitiendo a la sangre oxigenada moverse sin obstáculos por las diferentes partes del cuerpo. Un
cuerpo flexible puede quedarse en una posición de meditación un tempo prolongado sin
dolor, éste es el principal objetivo de las posturas.

El Dhyana Yoga o meditación es un proceso de observación del rol del espectador sin juicio, donde cambiamos el foco de nuestra mirada de fuera hacia el interior.

El yoga incluye muchas mas prácticas que nos ayudan en este proceso de evolución espiritual como los Yama and Niyama (condigos de conductas ), el Swan ( estudio de la personalidad), Yoga Nidra creado por Swami Satyananda ( técnica de relajación profunda ), Dharana Yoga ( practica de concentración ) ,Shatkarma ( técnicas de purificación ), Kundalini Yoga ( conciencia en los Chakra y su vibración), Bhakti Yoga ( mantra y kirtan) y por último, pero no menos importante, el Karma Yoga ( acción meditativa) .

El yoga es la union ente cuerpo, mente y espíritu.

“Yoga is the journey of the self, through the self, to the self.”
–The Bhagavad Gita